...

marzo 30, 2010

Un pensamiento...


RESPIRA, ¿lo haces porque es inevitable o porque lo estas valorando?. VALORA, ¿lo haces porque quieres que lo hagan contigo o porque lo sientes?. SIENTE, ¿lo haces porque alguna persona lo hace o porque estas escuchándote?. ESCUCHA,¿lo haces porque te lo piden o porque quieres hacerlo?. HAZLO ¿lo haces porque no tienes opción o porque lo necesitas?. No se trata de ver a tu alrededor y copiar, se trata de verte a ti y fomentarte mejoras.
¿Quién dijo que porque ignores la realidad la realidad no tocará tu puerta?.
Piensa, piensa en el mundo en que vives, define que es lo que define a la gente que cree que por sólo vivir ya está solucionando alguno de sus problemas. Si yo, tu o ellos hiciéramos realmente justo lo que decimos muchas de las desgracias que continuamente vemos, oímos, padecemos y creamos fuesen sólo cosas de la imaginación. No podemos vivir prometiendo cosas que al final no estamos seguros de cumplir. No puedes vivir fingiendo cosas, sólo porque temas y además no deseas que alguien las sepa. No puedo vivir callando cosas que sólo con gritos tienen sentido.

marzo 27, 2010

Idea enfermiza


Mirando sin ver nada encontró una distracción incontrolable. Fijó el tiempo, el espacio y el momento. No hubo oportundiad de vacilar, entregó sus pasos a un camino con un horizonte lejano. ¿Realidad o fantasía?, no se preocupó por la verdad, así como otros se dejó llevar.

Uno, dos, tres...
ya no estaba cuerdo, la locura se hizo cargo de su realidad, no encontró razones para enfrentar a todo aquello. Aire para oxigenarse, líquido para refresacarse, vías para no perderse, ritmo para vivir.

Varias oportunidades le hicieron perder el sentido, un momento de quietud, un momento de descontrol. ¡Frena!. ¡Acelera!. Frenando por paz, acelerando por felicidad. Cuerpos lejanos, tranquilidad innata; contacto de pieles, ritmo frenético. ¡Un salto!, sus ojos vieron su mayor deseo, estaba preso dentro de un cuerpo que se negaba a darle rienda suelta, pero sin importarle continuó toda su vida insistiendo, estaba seguro que aunque el cuerpo era su dueño, el era el dueño de su sentir.

Un día decidió gritar y su cuerpo lo oyó, una conversación larga, intensa, pero real. Lograron entenderse, su cuerpo no sabía si agradecerle o llorarle, pero ya no había remedio para tal enfermedad.

El cuerpo siempre lo supo... no fue su idea... fue idea de su corazón, enamorarse fue idea de su corazón.

marzo 21, 2010

Batalla visual


Y esos ojos que antes retaban tu mirada, hoy sólo reflejan el color y la fuerza del alguna acción involuntaria y el resentimiento ante tu incomoda verdad, donde la indiferencia se volvió inquilina vitalicia ante tu falsa inocencia. Esos ojos que alguna vez fueron sinceros acompañados de cada palabra pronunciada, hoy sólo tienen para ti el silencio de sus párpados. Tanta verdad y belleza no merece jamás observar el cuerpo inerte de tu ignorancia y tus planes inconclusos. ¿Serán capaces tus ojos de aprehender mi sinceridad?, ¿Serán capaces tus ojos de entender mi verdad?.

Hace falta valor y coraje para batallar frente a un campo sembrado con banderas blancas, ya que la oscuridad de tus lagunas, de tus lágrimas no opacarán la luz de mi estado de quietud. Eres valiente de mirar otros ojos y sentirte retador, pero haciendo vigente tu desgracia no pudiste jamás vencer a tu mayor enemigo, que intentó ser tu aliado, pero con tus párpados descarados solías entregar tus armas como señal de cobardía.

Y si supieras que yo sólo deseaba decirte lo bien que me hacías sentir... pero ¿Qué pueden hacer después de todo ese par de ojos ciegos que tiene como camino más definido la oscuridad del amor sin la luz de sus pupilas?.

marzo 16, 2010

Un recuerdo...

Hoy, mientras le recetaba a mi cuerpo un poco de música aleatoriamente escogida por mi reproductor, noté que ya no oía nada, que estaba sentada en un silla incomoda frente a dos muebles que me reflejaban un espacio infinito. Yo, sólo yo, ¿o no? , yo y el silencio. Ya nada era presente, todo se fue convirtiendo en pasado, un pasado que revivía de forma ineludible, incesante, agobiante, donde no había cabida para un pensamiento reciente.

Mi cabeza jugaba con mi cuerpo, como queriendo hacerme saber que ella era la dueña de mis actos; frente a mis ojos se paseaba una fotografía tridimensional de tu presencia, que me recordaba la realidad de tu ausencia, pero en mi estado de trance sólo sentía el tenue calor de mi sangre corriendo rápidamente por mis venas al compás de un corazón latente, emocionado, enamorado, que no permitía distracción alguna.

Estabas en el sofá mirando tus manos, con tus ojos esquivos, con tu mirada profunda, yo observaba cada movimiento de tus dedos, esperando alguna reacción que te hiciera voltear y verme, levantándote soltaste una sonrisa al aire, quizás por un recuerdo, caminaste cinco o seis pasos totalmente perpendicular a mi posición, mis ojos seguían tu rumbo sin cesar, entre la lentitud de tus pasos y la rapidez de mi deseo se me hacía interminable el tiempo. Hablabas, intentabas decirme algo, pero no podía escuchar nada, la molestia se hacía dueña de ti, quería acercarme pero alguna fuerza me mantenía pegada a mi silla. Poco a poco fuiste acercándote a mí, allí te vi con más detalle, pude darme cuenta que tus ojos ya no eran tan sinceros, me mirabas como queriéndome poseer, como queriéndome decir que aún estabas allí, tus manos estaban cubiertas de arrugas, de tu boca salían palabras que por más que me acercara jamás logré oír, tus ojos.... tus ojos, no hacían mas que verme y verter lágrimas que terminaban en tu pecho, y justo cuando decidí limpiar tu rostro, mi mano sólo traspasó el vacío.

Estaba sólo yo, volví a oír una suave música, lentamente pude entender que todo era parte de mi imaginación, y que las lágrimas venían de mis ojos, que las arrugas venían de mis manos, que las palabras eran mías, que así había sido siempre, mucho que decir pero pocos para escuchar. Todo era el holograma añejado de tu recuerdo.